
9.4.11
3.2.10
Auténtico...
Hace mucho tiempo que no escribo algo sobre New York, en el comienzo de año no he tenido tiempo suficiente para dedicarle a esta ciudad. Así que en el primer post del 2010 voy a intentar llenar el vacío de los últimos meses y escribir algo auténtico...
Hace unos días charlando con un buen amigo, le comentaba que si alguien te dice que eres auténtico o auténtica, para mi este adjetivo tiene un valor muy especial. Las veces que me lo han dicho las recuerdo perfectamente, y espero que no se borren de mi memoria. Como tampoco espero que se borre de mi memoria la sensación que me invade cuando visito la Gran Manzana; la sensación de estar en una ciudad auténtica. Nueva York es caos, es mezcla, es ruido, es suciedad, es energía, es todo o nada, como me comentaba Leonor Watling en una entrevista. Nueva York es muchas cosas, pero todas y cada una de ellas son auténticas. Esta ciudad no te engaña se muestra tal y como es desde el primer instante y te lo dará todo pero también te pedirá todo. No hay dobleces ni engaños. Sus gentes pueden ser de muchos sitios, pero todas son neoyorquinas, es el espíritu de la cuidad. Todo el que vive la cuidad es neoyorquino y no es porque lo indique en su correspondencia sino porque lo siente.

15.12.09
Neoyorquinos.... por elección y por vocación
Son muchos los que llegan a Nueva York solo por unos días, deciden volver y quedarse por un largo tiempo. Algo tiene esta ciudad, algo que el "neoyorquino por elección y por vocación" de este pots, Iñigo de Amescua, lo tiene claro; “Desde que visite esta ciudad por primera vez algo me golpeó en el estómago, que me dijo que iba a permanecer unido a ella. No me refiero a algo mágico o espiritual, me refiero a un golpe real. Una especie de presentimiento físico de que íbamos a chocar para bien o para mal”. Este choque ha debido ser positivo, porque ha cogido sus maletas y se ha instalado en la Gran Manzana, sin pensarlo dos veces. Claro que con una profesión de fotógrafo es inevitable no sentirse atraído por esta ciudad. “¡Nueva York es uno de los principales objetivos de este arte! Lo ha sido desde hace años. Nueva York es una modelo magnífica, una modelo que te cambia y que se deja manipular por ti como fotógrafo”. Una modelo que Iñigo fotografía sin parar y le ofrece instantáneas como estas…






